Recursos Humanos: Beneficios de una plantilla laboral multicultural y multifacética

La diversidad cultural es una realidad. En familias con orígenes diversos en los que el padre es de raza negra y madre blanca, con ascendencia indonesia, mexicana o puertorriqueña, a la que se han sumado otros miembros con parientes ingleses, no queda más que creer que nuestra sociedad se ha volcado hacia la multiculturalidad, no solo de razas, sino de enfoques culturales, económicos, sociales, políticos y de cualquier otra índole.

Pero la diversidad cultural no es un fenómeno exclusivo de un determinado país, sino de cualquier tipo de organización en cualquier región, proceso que avanza cada vez más rápido. La revolución del transporte, de las telecomunicaciones y las tecnologías de la información son las premisas de esa aceleración.

Como símbolo más agudo de la globalización, la diversidad cultural deberá dejar de verse como fuente de conflicto y enfocarse como una amplia gama de oportunidades para las organizaciones productivas. Todos los involucrados en una organización deberemos aprender a convivir con ella y capitalizar sus ventajas, que según los expertos son muchas cuando de capital humano se trata.

Hoy en día, para sobrevivir y ser exitosas, las organizaciones deben generar resultados en tiempos y costos mínimos, orientando sus esfuerzos hacia las necesidades o exigencias de los clientes, tanto locales como externos. Lograr lo anterior implica promover el uso de tecnologías flexibles, esquemas operativos de trabajo en equipo y trabajadores que cumplan múltiples funciones. Aquí la contratación de personal de origen diverso juega un papel relevante.

La diversidad cultural puede potencializar la productividad de las organizaciones, en diversos ámbitos de acción. Por supuesto lo hace en el ámbito de la selección y retención de talento, al ampliar la gama de prospectos a los que se tiene acceso; lo hace en el ámbito mercadológico porque permite acceder a sectores demográficos diversos. Lo hace también en la esfera de la innovación y solución de problemas, porque favorece el pensamiento lateral.

Hay evidencia empírica suficiente para documentar que el encuentro de talentos con habilidades y conocimientos diversos incrementa la efectividad de los grupos de trabajo a la hora de resolver problemas y proponer estrategias de acción, no es fortuito que las grandes empresas de alta tecnología se hayan convertido en un fuerte imán de talento humano proveniente de una gran diversidad de países.

La contratación de trabajadores de distintas culturas y origen permite generar redes en las que se aportan múltiples y diversas ideas e información que difícilmente una visión unicultural podría generar. Aquí hay un recurso que puede ser aprovechado por los líderes en la implementación y ejecución de proyectos, así como en la solución de conflictos.

Para hacer frente a los acelerados cambios que viven tanto los mercados globales como locales, las organizaciones han debido instrumentar esquemas de operación que rompen con la tradicional división fabril del trabajo. Estos esquemas polivalentes requieren de empleados multifacéticos y polifuncionales que, además de contar con la capacidad para desarrollar adecuadamente sus funciones, estén en condiciones y actitud de asumir o intercambiar funciones de otros colaboradores, cuando esto sea necesario.

En este ámbito, la diversidad cultural puede también contribuir al desempeño de las organizaciones, ampliando la gama de potenciales colaboradores, con actitudes, habilidades, competencias, necesidades y visiones ante la vida distintas. La diversidad de talento brinda grandes posibilidades para el mejor desempeño de las organizaciones en tiempos de intensa competitividad, no permitamos que ideologías o prejuicios fuera de época nos cancelen la posibilidad de capitalizarle.

Texto original: Por Manpower en Revista Summa  | Imagen