Las primeras exploraciones de la Psicología en películas

Crecimiento PersonalUn interesante artículo de Arlie Belliveau, estudiante de doctorado  en un programa de Historia y Teoría de la Psicología en la Universidad de York y publicado en el  Monitor on Psychology, de la APA,  Junio de 2012, pp. 24 al 27, se refiere a los estudios de la pareja  formada por Lillian M. Gilbreth y su esposo, Frank  B. Gilbreth. Ellos son conocidos por su trabajo sobre el movimiento, la fatiga y la ergonomía en el medio industrial.

A continuación se presentan algunos párrafos traducidos del mencionado artículo.

Lo que muchos no saben es que los Gilbreths fueron los primeros  productores de cine, elaborando más de 250.000 pies  de cintas mudas en blanco y negro tomadas con una cámara de 35 mm.  que funcionaba a cuerda, entre 1912 y 1924. Los esposos y un colaborador filmaron no sólo para registrar y reproducir sus métodos para estudiar la eficiencia en los puestos de trabajo, sino también para lograr la curiosidad y cooperación de los trabajadores.

Los Gilbreth crearon los denominados filmes de micro-movimientos. Estos registraban el tiempo y los movimientos  necesarios para ejecutar tareas industriales repetitivas. Su propósito  fue lograr mediciones replicables y confiables para el estudio científico para desarrollar, a su vez, métodos de trabajo más rápidos, seguros y eficientes.

Frank Gilbreth se diferenció de la posición taylorista del trabajo por el hecho  que tomaba fotografías antes, durante y después de sus proyectos. También utilizaba fotogramas para atraer empleadores y para entrenar a los nuevos empleados. Cuando los sindicatos objetaron los métodos de F.W. Taylor por inseguros y sus mediciones de tiempo de las tareas por no verificables e imposibles de cumplir, Gilbreth adaptó sus fotografías a filmes para convencer a los escépticos  de la validez de sus estudios sobre la eficiencia laboral. Pensó que si los mismos escépticos eran los protagonistas de sus filmes, y si un reloj fuera claramente visible en el cuadro de cada toma, los empleados confirmarían la exactitud y seguridad de cualquier método cronometrado.

La precisión  y la velocidad en las labores industriales no fueron las únicas metas de los Gilbreths. También se interesaron en aspectos más amplios de la psicología del trabajo. Lillian creía que la clave para la eficiencia yacía en la satisfacción, el buen entrenamiento y la comprensión de los hábitos del trabajador. Ella quería aumentar la seguridad y felicidad del trabajador, al tiempo que se limitaba el aburrimiento y la frustración. Frente al problema de la monotonía del trabajo en aquellos años, los Gilbreths opinaban que el asunto no era romper hábitos sino favorecer el interés del empleado. Para ello empezaron a utilizar los filmes de micro-movimientos.

En 1912 en la fábrica NEBC (no se indican más datos de esa fábrica) los trabajadores fueron seleccionados para participar como estrellas y a la vez como expertos en los filmes. Se filmó cada tarea fabril y luego se la vio cuadro por cuadro, rompiendo cada secuencia de movimientos  en partes individuales llamadas “Therbligs” (un anagrama de Gilbreths). Los autores del proyecto y los empleados que cooperaban en él evaluaban  el proceso de trabajo para encontrar la manera de hacerlo más seguro, rápido y ergonómicamente correcto. Los Gilbreths desarrollaron y filmaron estos nuevos procedimientos y los filmes lo utilizaron para re-entrenar a los obreros de la fábrica.

Los trabajadores varias veces informaron que les agradaba verse proyectados en la gran pantalla, por lo que los Gilbreths establecieron una sala de proyección en la fábrica para exhibir periódicamente los filmes. Lillian creía que estas películas mejoraban la moral y el resultado laboral mientras promovían un fenómeno de unificación que llamó “minutos de felicidad”. Estos minutos fueron la cantidad total de tiempo que los trabajadores se sentían satisfechos con su trabajo. Ella creía  que estos eran un elemento esencial de la eficiencia laboral. No obstante, no se realizaron estudios para medir objetivamente  este sentimiento verbalizado por los trabajadores.

Por otra parte, Lillian aconsejó a las amas de casa que  sus ojos fueran cámaras de cine y los usaran realizar estudios de movimientos del trabajo doméstico diario porque siendo conscientes de sus acciones podría aumentar su interés en sus tediosas labores  y reducir la fatiga y la monotonía asociados con estos.

El interés de los norteamericanos por el cine en aquellos años veinte facilitaron el trabajo de los Gilbreths de aplicar la psicología a la industria y al trabajo doméstico en películas, y  los que actualmente se interesan en filmes encuentran aquellos proyectos fascinantes aún en el día de hoy.

En Internet se puede ver un extracto de las películas de los Glbreths , de un poco más de 15 minutos de duración,  visitando http://archive.org/details/OriginalFilm.