Aprendizaje: Historias de emprendedores que decidieron abrirse paso en Venezuela

Luis Guerra es de esas personas no que teme correr riesgos. Economista de profesión, desde muy joven supo que lo suyo eran los negocios, despuntando en el sector de la construcción con una empresa que tuvo a Pdvsa como su principal cliente.

No obstante, la crisis de pago de la estatal petrolera de 2009 lo descapitalizó y llevó a la quiebra . “Perdí millones de bolívares. Tuve incluso que vender equipos a precio de gallina flaca para poder pagar la nómina de mis trabajadores”, comenta el joven empresario maturinés que entre otros percances, sufrió la expropiación de una pequeña arenera que nunca le fue cancelada.

Tras rumiar la pena y sacar muchas cuentas, Guerra decidió reiniciar su vida económica recorriendo nuevos caminos, esta vez en el ramo comercial. Fue así como constituyó una empresa que se encarga de la venta de insumos médicos y productos de higiene para clínicas y hospitales, así como una pequeña droguería que atiene específicamente el nicho de materiales descartables.
Este nuevo filón de negocios fue muy positivo hasta el último trimestre del año pasado, cuando la caída en la asignación de divisas comenzó a hacer mella en los inventarios. “Desde entonces hemos hecho maromas para cumplir con los clientes”, dice Guevara, quien precisa que apenas está recibiendo entre 20% y 30% de las cantidades de producto que solicita a los mayoristas e importadores.
Previendo dificultades mayores y con la idea de evitar una bancarrota como la que sufrió tres años atrás, Guevara ha comenzado a diversificar sus negocios. Abrió una tercera compañía que participa de procesos licitatorios en diferentes frentes, incluso como proveedor de materiales diversos para organismos públicos. El problema es que aunque puede vender a buen precio, los retrasos en el pago diluyen buena parte de la ganancia.
También se expandió hacia el ramo alimenticio. Una pequeña propiedad a las afueras de Maturín sirve de asiento a una modesta finca dedicada a la ganadería de carne de pequeña escala y, más recientemente, al ramo avícola. “La idea es diversificarse. Si un negocio no va tan bien, otro pudiera estar mejor. Eso equilibra las cargas”, afirma.
Nuevos derroteros
A pocos kilómetros de la oficina de Guevara en la urbanización Los Guaritos, al sureste de Maturín, Juan Carlos Lira opina de manera parecida al economista. “Los reales no alcanzan hermano, por eso hay que buscar otras alternativas”, precisa el bioquímico de profesión con 12 años de labores en la industria petrolera, quien acaba de adquirir un camión de carga media con el cual personalmente ha comenzado un negocio de transporte de mercancía.
“Deja buenos dividendos y si todo sigue así, este mismo año podré pagar el crédito que solicité para comprar el camión”, dice.
Pero no se queda allí. Junto con su esposa Alexandra, Lira está trabajando en la constitución de una empresa de festejos, para lo cual ya se ha hecho de mesas y sillas que comenzará a alquilar, mientras que su pareja ofrecerá el servicio de catering para fiestas y reuniones.
En alimentos hay futuro
Efraín Rivas también tiene inquietudes emprendedoras. A 200 kilómetros de Maturín y en plena Mesa de Guanipa, este ingeniero industrial con más de 15 años en Pdvsa también se decidió por el negocio alimenticio, creando junto a un socio una empresa avícola que le ha servido como escuela para entender a las grandes empresas del ramo.
Falta de alimento balanceado, lidiar con la fallas de medicinas, los problemas de la electricidad y hasta la delincuencia, son solo algunos de los obstáculos que ha tenido que enfrentar para llevar adelante un negocio al que dedica parte de sus horas de sueño y los fines de semana.
Sin embargo, asegura que seguirá intentando abrirse camino en este negocio, pues considera que en un país donde se importa cerca de 70% de la comida que se demanda, las oportunidades de crecimiento son infinitas.
“Es difícil mantenerse en este negocio pero algún sacrificio hay que hacer en la vida”, asegura Rivas, para quien las épocas en dedicar todos sus esfuerzos a la estatal petrolera quedaron atrás, pues en lo sucesivo seguirá buscando alternativas distintas para apuntalar sus ingresos.

Vía El Mundo